En el colegio de abogados y abogadas de Barcelona se celebraron ayer unas jornadas sobre el velo islámico. Durante la mañana diversos especialistas en el tema desarrollaron sus puntos de vista llegándose a la conclusión de que el velo era más una costumbre que una cuestión religiosa, ya que el Corán no obliga a ello, aunque ciertas interpretaciones por parte de ciertos imanes acaben por hacer ley de algo que no existe. Se explicaron las diferentes prendas que usa la mujer en el mundo islámico y las diferencias entre estas. Se analizó la cuestión incluso desde un punto de vista médico, que desaconsejaba según que vestimentas.
Por la tarde diferentes ponentes en nombre de los partidos políticos con representación en el Parlament de la Generalitat expusieron la visión de sus siglas sobre este polémico tema. Malika Zedjaoui de IU equiparó el uso del velo con las servidumbres de la moda para la mujer occidental. Pero hay que recordarle a Malika que estas esclavitudes modernas no vienen de la tradición, ni de la religión, vienen de un sistema capitalista que también es machista y oprime a las mujeres haciéndolas creer que han llegado al punto máximo de emancipación por caer en su trampa. Ese sería otro enemigo más para la lista. Habló de tradición, de que su abuela llevaba el velo pero era una mujer libre, la pregunta es: ¿su abuela podría haberse quitado el velo en Marruecos en su juventud sin haber sido criticada?. Mi abuela por tradición llevó luto toda la vida, a ella le gustaban los colores y nadie le prohibía usarlos, pero pesó la tradición machista del que dirán que estaba impresa en muchas mujeres de su generación. En España hasta hace relativamente pocos años en los pueblos podías ver mujeres vestidas de negro a las que lo único que se les veía eran la cara y las manos. No sé si ha sido un triunfo de las mujeres, o de la industria de la imagen, la derrota parcial del que dirán, pero hay que agradecerlo. Habló Malika de los hechos de Francia y dijo que la prohibición sumada a la situación de marginación de la comunidad musulmana hicieron que las jóvenes optaran por llevar el velo como un símbolo de militancia y rebeldía. La cuestión es: ¿por qué adoptar un símbolo de sumisión como revolucionario?, ¿por qué no se pusieron camisetas con frases como ¡abajo el estado francés!?. Habló de comunidad musulmana con naturalidad, ¿es correcto para una persona que se proclama laica, además de republicana y feminista, definir a un grupo de personas por la religión que practica?, ¿a partir de ahora nos vamos a referir a los grupos que conforman la sociedad por sus creencias religiosas?.
El resto de ponentes nadaron y guardaron la ropa, se hicieron muchas preguntas pero nadie estuvo por la prohibición del velo porque es un tema muy delicado políticamente hablando, aunque a ninguna parecía convencerle su uso, todas pusieron el límite en el burka. Hablaron de que lo importante no era el velo en sí sino lo que escondía su uso. Consol Prados del PSC, que introdujo la emigración en el debate, dijo que los padres de los niños llegados o nacidos en Catalunya tenían que asumir que sus hijos tendrían una identidad diferente a la suya y que tenían que respetarlo. Consol también comentó que la tolerancia con la sumisión no es aceptable. Mercè Pigem de CIU basó su discurso en muchas preguntas, algunas muy interesantes, que dejó sin respuesta. Ester Alberich de ER expuso que la libertad individual tenía que ser compatible con la colectiva y que la ley sobre la violencia de género ofrecía un marco para controlar cuando el uso impuesto del velo era una coacción machista. Montserrat Nebrera del PP dijo que en nuestra sociedad no se daban estos casos, pero pueden verse monjas por la calle a las que sólo se les ve la cara y todos sabemos que las hay de clausura que tienen prohibido mostrarse a los demás, pero eso a su partido le parece "divinamente". Habló de tolerancia hasta donde marque la ley y aprovechó para lanzar un titular como si se hallara en otro foro: "Pilar Rahola es una sionista", parte de razón..., y terminó añadiendo al termino democracia adjetivos como sangrante y burra, después de lo cual se levantó de la mesa y se fue. Esperanza García de Ciutadans se expresó en un perfecto castellano y defendió la escuela laica en un estado aconfesional, que ya les parece suficiente, y habló de que el hombre no podía quedar excluido de este debate. Comentó que viajar e interactuar con las mujeres del mundo musulmán hacía ver con normalidad ciertas conductas.
También algunas ponentes cuestionaron el modelo francés de república laica.
Una profesora asistente a la ponencia dijo que sus alumnas pasaban del integrismo que les obligaba a ponerse el velo al integrismo laico. ¡¿Puede ser integrista la laicidad?!.
Tengo que decir que las tradiciones evolucionan y cambian y aquellas que tienen connotaciones que van más allá de lo asumible en una sociedad que lucha por la igualdad, no pueden ser tachadas de culturales. No es cultura autolimitar tu libertad esgrimiendo la libertad para hacerlo. Las cuestiones religiosas deben pertenecer al orden privado y sus símbolos también, no creo que el cumplimiento de los preceptos religiosos deban traspasar este ámbito. Y si es una costumbre y no una imposición de la religión ¿por qué se amparan en la libertad religiosa para justificar el uso del velo? . A los que sirviéndose de la antropología esgrimen que la necesidad de tapar la cabeza como manera de protegerse del sol y del frío es el origen del uso de pañuelo en casi todas las culturas hay que decirles, que cuando a estas costumbres se les añade una connotación de sumisión, de pertenencia a alguien, de protección de los instintos del hombre o de acatamiento religioso, el argumento se descalifica.
Como atea y mujer no puedo defender el uso del velo, como persona que cree en las libertades individuales no puedo pretender prohibirlo a aquellas mujeres que cumplidos los 18 años y "libremente" quieran llevarlo. Pero lo que tengo claro es que en los centros de enseñanza no debe ser permitido.
Clamor Republicano
Por la tarde diferentes ponentes en nombre de los partidos políticos con representación en el Parlament de la Generalitat expusieron la visión de sus siglas sobre este polémico tema. Malika Zedjaoui de IU equiparó el uso del velo con las servidumbres de la moda para la mujer occidental. Pero hay que recordarle a Malika que estas esclavitudes modernas no vienen de la tradición, ni de la religión, vienen de un sistema capitalista que también es machista y oprime a las mujeres haciéndolas creer que han llegado al punto máximo de emancipación por caer en su trampa. Ese sería otro enemigo más para la lista. Habló de tradición, de que su abuela llevaba el velo pero era una mujer libre, la pregunta es: ¿su abuela podría haberse quitado el velo en Marruecos en su juventud sin haber sido criticada?. Mi abuela por tradición llevó luto toda la vida, a ella le gustaban los colores y nadie le prohibía usarlos, pero pesó la tradición machista del que dirán que estaba impresa en muchas mujeres de su generación. En España hasta hace relativamente pocos años en los pueblos podías ver mujeres vestidas de negro a las que lo único que se les veía eran la cara y las manos. No sé si ha sido un triunfo de las mujeres, o de la industria de la imagen, la derrota parcial del que dirán, pero hay que agradecerlo. Habló Malika de los hechos de Francia y dijo que la prohibición sumada a la situación de marginación de la comunidad musulmana hicieron que las jóvenes optaran por llevar el velo como un símbolo de militancia y rebeldía. La cuestión es: ¿por qué adoptar un símbolo de sumisión como revolucionario?, ¿por qué no se pusieron camisetas con frases como ¡abajo el estado francés!?. Habló de comunidad musulmana con naturalidad, ¿es correcto para una persona que se proclama laica, además de republicana y feminista, definir a un grupo de personas por la religión que practica?, ¿a partir de ahora nos vamos a referir a los grupos que conforman la sociedad por sus creencias religiosas?.
El resto de ponentes nadaron y guardaron la ropa, se hicieron muchas preguntas pero nadie estuvo por la prohibición del velo porque es un tema muy delicado políticamente hablando, aunque a ninguna parecía convencerle su uso, todas pusieron el límite en el burka. Hablaron de que lo importante no era el velo en sí sino lo que escondía su uso. Consol Prados del PSC, que introdujo la emigración en el debate, dijo que los padres de los niños llegados o nacidos en Catalunya tenían que asumir que sus hijos tendrían una identidad diferente a la suya y que tenían que respetarlo. Consol también comentó que la tolerancia con la sumisión no es aceptable. Mercè Pigem de CIU basó su discurso en muchas preguntas, algunas muy interesantes, que dejó sin respuesta. Ester Alberich de ER expuso que la libertad individual tenía que ser compatible con la colectiva y que la ley sobre la violencia de género ofrecía un marco para controlar cuando el uso impuesto del velo era una coacción machista. Montserrat Nebrera del PP dijo que en nuestra sociedad no se daban estos casos, pero pueden verse monjas por la calle a las que sólo se les ve la cara y todos sabemos que las hay de clausura que tienen prohibido mostrarse a los demás, pero eso a su partido le parece "divinamente". Habló de tolerancia hasta donde marque la ley y aprovechó para lanzar un titular como si se hallara en otro foro: "Pilar Rahola es una sionista", parte de razón..., y terminó añadiendo al termino democracia adjetivos como sangrante y burra, después de lo cual se levantó de la mesa y se fue. Esperanza García de Ciutadans se expresó en un perfecto castellano y defendió la escuela laica en un estado aconfesional, que ya les parece suficiente, y habló de que el hombre no podía quedar excluido de este debate. Comentó que viajar e interactuar con las mujeres del mundo musulmán hacía ver con normalidad ciertas conductas.
También algunas ponentes cuestionaron el modelo francés de república laica.
Una profesora asistente a la ponencia dijo que sus alumnas pasaban del integrismo que les obligaba a ponerse el velo al integrismo laico. ¡¿Puede ser integrista la laicidad?!.
Tengo que decir que las tradiciones evolucionan y cambian y aquellas que tienen connotaciones que van más allá de lo asumible en una sociedad que lucha por la igualdad, no pueden ser tachadas de culturales. No es cultura autolimitar tu libertad esgrimiendo la libertad para hacerlo. Las cuestiones religiosas deben pertenecer al orden privado y sus símbolos también, no creo que el cumplimiento de los preceptos religiosos deban traspasar este ámbito. Y si es una costumbre y no una imposición de la religión ¿por qué se amparan en la libertad religiosa para justificar el uso del velo? . A los que sirviéndose de la antropología esgrimen que la necesidad de tapar la cabeza como manera de protegerse del sol y del frío es el origen del uso de pañuelo en casi todas las culturas hay que decirles, que cuando a estas costumbres se les añade una connotación de sumisión, de pertenencia a alguien, de protección de los instintos del hombre o de acatamiento religioso, el argumento se descalifica.
Como atea y mujer no puedo defender el uso del velo, como persona que cree en las libertades individuales no puedo pretender prohibirlo a aquellas mujeres que cumplidos los 18 años y "libremente" quieran llevarlo. Pero lo que tengo claro es que en los centros de enseñanza no debe ser permitido.
Clamor Republicano
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