
NI VIRGENES NI SUMISAS
Durante estos últimos días se ha levantado en Francia una gran polémica, se trata de la virginidad, y naturalmente el morbo de la cosa interesa al público en general, pero sería interesante para todos saber de que se trata, como muy a menudo la libertad de la mujer está en juego y debemos defenderla.
Veamos los hechos, se celebra un matrimonio civil, naturalmente, estamos en la laica Francia, y poco después el marido se presenta ante el juez para pedir la anulación del matrimonio, horror, la desposada no era virgen y él no lo sabía, así que no le queda mas remedio que repudiarla, en su país es lo que se hace, la feliz pareja es de origen magrebí, pero el matrimonio se ha celebrado en Europa y por aquí rigen otras costumbres, o mas bien así debería ser.
En los países musulmanes la religión dirige todo y vigila muy de cerca la virginidad tan preciada de sus mujeres, en Francia también. La decisión del tribunal ha sido asombrosa para muchos, el matrimonio queda disuelto, al parecer hubo engaño sobre la mercancía que estaba viciada, la mujer sigue siendo una mercancía, así que a la calle con el beneplácito de la justicia.
La historia sigue, ante las protestas de muchos ante la asombrosa decisión, la ministra francesa de Justicia interviene para apoyar la sentencia, hay que decir que esta ministra también es de origen magrebí, pero quizás esto no sea determinante, luego veremos porque.
La intervención de Rachida Dati, levantó aun más polémica y por fin debió presentarse ante la Asamblea Nacional para negar lo que antes defendía y pedir la revisión de la sentencia. Tampoco esto es de extrañar, Francia se gobierna así en este momento, el gobierno o el presidente dicen lo que van a hacer y a continuación rectifican y dicen lo contrario, otras veces no se rectifica pero se guardan mucho los del gobierno de aplicar las directivas de su flamante presidente, por cierto, no sabemos si su última esposa era virgen, el por lo menos no ha protestado, un buen punto.
Se trata de una sentencia peligrosa, de no ser recurrida haría jurisprudencia y daría pie a que en el país vecino cualquier marido, sea o no musulmán, pueda pedir la anulación de su matrimonio acusando a su mujer de no ser virgen, en la sentencia del tribunal de Lille, se especifica que la virginidad se convierte en una cualidad esencial de la mujer en el caso de que el marido así lo crea según su credo religioso.
Siguiendo esta pauta un desposado puede anular su matrimonio por cualquier razón religiosa, si su mujer pisa una hormiga y se trata de un budista, anulación tenemos.
La decisión del tribunal puede explicarse por el machismo que nunca ha desaparecido en ningún país, la intervención de la ministra es diferente, mi opinión es que se debe a la política del presidente, Sarko desea atraerse los votos de las comunidades religiosas, y ha llegado hasta anunciar la posibilidad de acabar con la ley de 1905, ley fundamental de la Republica Francesa, que separa la Iglesia del Estado, también hubo el anuncio de que las sectas no eran problema y que se deseaba una cierta tolerancia, las protestas de buena parte del país han parado estas reformas, pero pueden plantearse de nuevo.
Las primeras perjudicadas por esta política reaccionaria son las mujeres, ya se ve. La virginidad siempre ha sido una obsesión para todas las religiones “del Libro” es una manera de coaccionar a la mujer, de ponerla a la merced del hombre y de procurarla un sentimiento de culpabilidad al perder su “bien más preciado”.
La obsesión de la Iglesia hacia esta parte de la anatomía femenina llega hasta el ridículo al pretender que la madre de su dios lo concibió y parió quedando virgen. Por esto debemos estar avisados, el caso de este matrimonio puede darse aquí también, la secta católica preconiza la castidad como remedio de todos los males que sufre el universo y como fundamento de su modelo de familia puede exigir un día que para casarse se presente un certificado de virginidad, en nombre de la libertad religiosa, y nuestro gobierno socialista, presto a todas las concesiones a los obispos podía concedérselo, parece absurdo, quizás no sea tanto, veremos.
En los tiempos del sangriento dictador apoyado con el entusiasmo que sabemos por toda la llamada Iglesia Católica, muchas mujeres, las que podían pagárselo, se rehacían el himen antes del matrimonio, en Francia también es una practica corriente entre las jóvenes musulmanas, el cuerpo de la mujer siempre ha sido martirizado por las doctrinas del Dios único.
En Francia las asociaciones de mujeres hacen campaña con la consigna de “ni vírgenes ni sumisas”, apoyémoslas, hagamos con nuestra virginidad y con nuestro cuerpo lo que queramos y defendamos nuestra libertad.
Luchemos por el aborto, luchemos por la igualdad, luchemos por una república que nos garantice un verdadero estado laico donde podamos escapar a la influencia de los hombres de negro.
MILAGROS RIERA
http://ateosyrepublicanos.blogspot.com/
Durante estos últimos días se ha levantado en Francia una gran polémica, se trata de la virginidad, y naturalmente el morbo de la cosa interesa al público en general, pero sería interesante para todos saber de que se trata, como muy a menudo la libertad de la mujer está en juego y debemos defenderla.
Veamos los hechos, se celebra un matrimonio civil, naturalmente, estamos en la laica Francia, y poco después el marido se presenta ante el juez para pedir la anulación del matrimonio, horror, la desposada no era virgen y él no lo sabía, así que no le queda mas remedio que repudiarla, en su país es lo que se hace, la feliz pareja es de origen magrebí, pero el matrimonio se ha celebrado en Europa y por aquí rigen otras costumbres, o mas bien así debería ser.
En los países musulmanes la religión dirige todo y vigila muy de cerca la virginidad tan preciada de sus mujeres, en Francia también. La decisión del tribunal ha sido asombrosa para muchos, el matrimonio queda disuelto, al parecer hubo engaño sobre la mercancía que estaba viciada, la mujer sigue siendo una mercancía, así que a la calle con el beneplácito de la justicia.
La historia sigue, ante las protestas de muchos ante la asombrosa decisión, la ministra francesa de Justicia interviene para apoyar la sentencia, hay que decir que esta ministra también es de origen magrebí, pero quizás esto no sea determinante, luego veremos porque.
La intervención de Rachida Dati, levantó aun más polémica y por fin debió presentarse ante la Asamblea Nacional para negar lo que antes defendía y pedir la revisión de la sentencia. Tampoco esto es de extrañar, Francia se gobierna así en este momento, el gobierno o el presidente dicen lo que van a hacer y a continuación rectifican y dicen lo contrario, otras veces no se rectifica pero se guardan mucho los del gobierno de aplicar las directivas de su flamante presidente, por cierto, no sabemos si su última esposa era virgen, el por lo menos no ha protestado, un buen punto.
Se trata de una sentencia peligrosa, de no ser recurrida haría jurisprudencia y daría pie a que en el país vecino cualquier marido, sea o no musulmán, pueda pedir la anulación de su matrimonio acusando a su mujer de no ser virgen, en la sentencia del tribunal de Lille, se especifica que la virginidad se convierte en una cualidad esencial de la mujer en el caso de que el marido así lo crea según su credo religioso.
Siguiendo esta pauta un desposado puede anular su matrimonio por cualquier razón religiosa, si su mujer pisa una hormiga y se trata de un budista, anulación tenemos.
La decisión del tribunal puede explicarse por el machismo que nunca ha desaparecido en ningún país, la intervención de la ministra es diferente, mi opinión es que se debe a la política del presidente, Sarko desea atraerse los votos de las comunidades religiosas, y ha llegado hasta anunciar la posibilidad de acabar con la ley de 1905, ley fundamental de la Republica Francesa, que separa la Iglesia del Estado, también hubo el anuncio de que las sectas no eran problema y que se deseaba una cierta tolerancia, las protestas de buena parte del país han parado estas reformas, pero pueden plantearse de nuevo.
Las primeras perjudicadas por esta política reaccionaria son las mujeres, ya se ve. La virginidad siempre ha sido una obsesión para todas las religiones “del Libro” es una manera de coaccionar a la mujer, de ponerla a la merced del hombre y de procurarla un sentimiento de culpabilidad al perder su “bien más preciado”.
La obsesión de la Iglesia hacia esta parte de la anatomía femenina llega hasta el ridículo al pretender que la madre de su dios lo concibió y parió quedando virgen. Por esto debemos estar avisados, el caso de este matrimonio puede darse aquí también, la secta católica preconiza la castidad como remedio de todos los males que sufre el universo y como fundamento de su modelo de familia puede exigir un día que para casarse se presente un certificado de virginidad, en nombre de la libertad religiosa, y nuestro gobierno socialista, presto a todas las concesiones a los obispos podía concedérselo, parece absurdo, quizás no sea tanto, veremos.
En los tiempos del sangriento dictador apoyado con el entusiasmo que sabemos por toda la llamada Iglesia Católica, muchas mujeres, las que podían pagárselo, se rehacían el himen antes del matrimonio, en Francia también es una practica corriente entre las jóvenes musulmanas, el cuerpo de la mujer siempre ha sido martirizado por las doctrinas del Dios único.
En Francia las asociaciones de mujeres hacen campaña con la consigna de “ni vírgenes ni sumisas”, apoyémoslas, hagamos con nuestra virginidad y con nuestro cuerpo lo que queramos y defendamos nuestra libertad.
Luchemos por el aborto, luchemos por la igualdad, luchemos por una república que nos garantice un verdadero estado laico donde podamos escapar a la influencia de los hombres de negro.
MILAGROS RIERA
http://ateosyrepublicanos.blogspot.com/
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