miércoles, 16 de abril de 2008

A QUIÉN LE IMPORTA


No por sabido deja de ser lamentable. No veo que a la gente le sorprenda el hecho de que el Presidente del país jure su cargo delante de una biblia y un crucifijo. Pero hagamos un ejercicio de imaginación y pensemos que lo hiciera delante de un corán. Desde la COPE los obispos sumidos en el histerismo que les caracteriza, nos lanzarían consignas desde las ondas para enviarnos a todos a la Guerra Santa contra el enemigo musulmán. Es inaudito que un estado aconfesional siga practicando ritos tan anacrónicos como inútiles. Siempre se dijo jurar es pecado, es de judíos, cosas de esta Iglesia católica que va haciendo amigos por donde pasa. Pero si hubiera que jurar el cargo bastaría con que lo hiciera desde su despacho sin la corte, que mantenemos, detrás y prometiendo al pueblo, en un mensaje televisado, que va a respetarnos y a respetar su palabra. Sería más honrado, y aun lo sería más, sino prometiera nada y simplemente fuera a trabajar como cada día.
Es lamentable este rito de tiempo de monarquías medievales, no es democrático, ni políticamente correcto, teniendo en cuenta que aquí se profesan más religiones que la del monopolio. Todo este circo monárquico-católico tiene que acabar de una vez, necesitamos con urgencia una república laica para recuperar el sentido común y democrático.


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