jueves, 20 de marzo de 2008

LA PEDERASTIA EN LA IGLESIA

Una parte de la población, por evidente falta de información, sigue considerando como aislados y esporádicos los casos de pederastia o abuso sexual de niños por parte de miembros activos de la Iglesia Católica. La realidad, sin embargo, demuestra ser muy distinta. Según diversos estudios estadísticos, la realidad es que la organización católica es la organización más demandada judicialmente en el mundo por estos escabrosos asuntos, aun teniendo en cuenta que la mayoría de víctimas y afectados no toman estas medidas por miedo, por coacción e, incluso, por incredulidad al tratarse de la Institución que se trata. Y es, igualmente, una realidad constatable que la jerarquía, en lugar de colaborar con la justicia para poner veto a estas monstruosidades, se convierte en cómplice de las mismas al apoyarlas, esconderlas e, incluso, proteger a los pederastas en cuestión de su responsabilidad penal; este hecho es más que evidente y en todos los países de dominio católico tenemos ejemplos fehacientes.

Marcial Maciel bendecido por el anterior Papa



En los últimos tiempos, el caso de Marcial Maciel (fundador de la secta ultracatólica Legionarios de Cristo) ha sido muy difundido por la vinculación del personaje a la jerarquía vaticana, aunque, desgraciadamente, son miles los casos que no llegan a la opinión pública. No es extraño que una organzación que reprime vilmente la sexualidad en los adeptos, que difunde la idea de pecado ligada a la de la sexualidad, que considera los cuerpos como "instrumentos del diablo", que niega el derecho al placer y a la felicidad, etc.,etc., contribuya al desequilibrio tanto físico como psicológico de los individuos afectados por esa ideología opresora y represora. Y no es extraño que muchos (no sólo algunos) de estos individuos, en virtud de la represión sexual a la que, contra-natura, se ven sometidos, acaben neuróticos y capaces de llevar a cabo verdaderas aberraciones con el prójimo, especialmente con esos "prójimos" vulnerables e indefensos que son los niños.

La Iglesia Católica, al igual que todas las religiones, es la responsable última de un enorme "pecado" diacrónico contra la humanidad: a lo largo de los siglos han sometido a las sociedades y a los individuos a la más perversa represión de los cuerpos, alejando de los idearios colectivos la consideración de la sexualidad como una faceta humana natural que tiene mucho que ver con el amor humano, el amor real, ese concepto cuyo significado profundo y real han ensuciado y falseado durante siglos.

Es verdaderamente amoral justamente el considerar inmoral ese ámbito humano que tanto han rechazado, encenagado y desnaturalizado. Y las consecuencias en los adeptos que siguen sus consignas son más que evidentes y, desde todos los ángulos y perspectivas, realmente de una inmoralidad siniestra, repugnante y aterradora, cuya responsabilidad, más que de las miserias personales de los pederastas en cuestión, recae sobre la organización que se encarga de anular su libertad y reprimir su humanidad.

Un ejemplo, las violaciones de curas en Costa Rica:

Artículo de El País sobre Oliver O,Grady, sacerdote violador:

Comentario libro "Pederastia en la Iglesia Católica" de Pepe Rodríguez:

Documental "Líbranos del mal", nominado a los Oscar como mejor documental en 2007:

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