LLANTO Y CANTO POR UN CATORCE DE ABRIL NUESTRO
“ Después de la muerte de Juan XII, el conde de Noailles y el senescal de Provenza volvieron a encerrar los Cardenales, que al cabo de quince días eligieron unánimemente a Santiago Fournier. Cuando este se vio saludar como Papa, dijo a los Cardenales reunidos: “Vosotros habéis elegido un Asno”” ( Hist. polit. Del Pontificado romano por D.T.I. de V. Paris 1823)
Hoy que Caco se ha instalado globalmente en todas las sociedades y los enredos de este ladrón de Caco alimentan el cuerpo social, nada mejor que celebrar el 14 de Abril, Día de la República, en el que, al fin, se pudo conseguir otro gobierno del pueblo y para el pueblo, arrojado de la Nación a través de la luz asesina reflejada en los cuchillos de los moros , en los machetes de los cetmes, y en los cañones de las pistolas del crimen. La historia que es nuestro guía nos ofrece aquí y allá varios ejemplos.
La historia lo refiere. El orden solamente fue obra de la República, guardando su furor para los intentos de la Vida. Pero no para matar y andar los caminos con embustes y patrañas. Cuando la Vida se apreciaba, vino un tal jumento castrense que entró triunfante con su protocolo de llanto y muerte, llevando la asnal reliquia de buenos frailecitos muertos y un sin fin de calaveras que fue de siempre su tesoro, y un rico incienso y fue venerado del modo más piadoso pues la Secta Vaticana ganó mucho y bueno en ello.
Siempre de tiro fijo y de vellón, por la muerte ejecutada en el otro, y la rapiña: la casa, el molino, el bosque o el prado, y algún mueble de precio, alhajas o huertos para fundaciones Pías, manantial inagotable de bienes eclesiásticos. Jamás tanta veneración y procesiones tan pomposas se habían dedicado como al buen animalito, un portento en la Memoria. Por el Rebuzno del crimen: “Muerte, muerte a la República” los canónigos causaron los incendios, y ¡cuántos inocentes a la muerte por la espalda, y a presidio fueron como reos¡
República es Ricial: Tierra en que después de segado el pan en verde, vuelve a retoñar. Y el retoño 14 de Abril vuelve y vuelve, a pesar de la costra místicofascista que cubre el cuerpo social, que es como la que se forma en las bestias sobre las mataduras al secarse al son del “Marcelino pan y vino”, y los confalieros, que llevan el confalón o estandarte de la mentida fe, la mentida esperanza y las mentidas promesas.
También esta mañana, bajando por escaleras de nubes a ríos de susurrante cristal tricolor cantando los guerrilleros de la aurora acariciando el rutilante nácar del paisaje por delante el trote de los caballos del alba a la sombra del descanso más desnudo del sentimiento de los nuestros asesinados en la tierra más desnuda: las loberas, las cunetas, el paredón. Su descanso es el sueño de nuestro desasosiego como el del gallo tricolor en la cuna de la República.
Sobre las persecuciones y ejecuciones de los tiranos, sobre la destrucción, asolación y calcinación de la Republicana tierra, nacen por su Razón de Ser las amapolas, los juncos del sol, los pájaros tricolor reunidos en sus cuerpos para beber donde el instante da a luz su noticia en la cintura de la República. Nuestro día, nuestro camino, nuestro campo de cielo y sol. Un solo camino la corriente de la sangre que lleva al anhelo más viejo del mundo: la República, y su 14 de abril que parece un niño recién nacido.
-Daniel de Culla
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